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Natación, el deporte más completo

Natación, el deporte más completo

 

 

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Se dice que la natación es el deporte más completo y la verdad que viviendo en un país como el nuestro, donde se tiene la posibilidad de nadar todo el año al aire libre, debería ser un deporte masivo no sólo por sus beneficios físicos, sino también por los psicológicos. Nadar ayuda a relajarse y a mantener niveles bajos de estrés.

La natación aporta muchos beneficios a los niños. Ejercita el cuerpo entero ya que pone en movimiento todos los músculos. También ayuda a fortalecer la concentración mental, porque “al nadar 

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hay que mantener coordinados los movimientos, por eso hay que pensar únicamente en lo que se está haciendo, que es nadar”, asegura Juan Andrés Guichardo, encargado de Acuáticos del Club BodyShop.

 

Retomando los beneficios físicos, la natación desarrolla la capacidad motora; incluso, dice el experto, hay niños con discapacidad motora que se han recuperado totalmente a través del entrenamiento. Por otro lado, “la capacidad cardiorespiratoria del niño aumenta y con esto se evita el desarrollo de enfermedades del aparato respiratorio”, indica Sunner Almonte, profesor de natación del mismo club deportivo. De hecho, dicen que el único deporte que mantiene una buena capacidad pulmonar es éste, porque a través de su práctica se coordina la respiración con los movimientos de una manera regular, usando la boca y la nariz. Se respira por la boca o por la nariz.


Sin ir más lejos, los niños asmáticos se recuperan si cuando son pequeños practican la natación constantemente por un período de uno a dos años. Cuando suspenden la práctica, la enfermedad puede reaparecer. Ahora, para aprender a nadar, lo mejor es familiarizar al niño con el agua a partir de los 6 meses, ya que es a esa edad que hay que comenzar a adaptarlo para que no le tema al entorno acuático.

Después que cumpla el año, el niño ya estará listo para iniciar clases tres veces a la semana por 30 ó 40 minutos cada día. Esto sería lo ideal.

Con este régimen, el niño aprende muy rápidamente a nadar, pero si la idea es que el menor se entrene para seguir la natación como disciplina deportiva, como competición, entonces debería asistir a clases cinco veces a la semana, a partir de los cinco o seis años de edad. Lo bueno es que cualquier niño puede aprender a nadar. No existen restricciones o características que impidan hacerlo. Ahora, si es que al menor no le gusta nadar, se puede reemplazar esta actividad por otras prácticas deportivas como el montar bicicleta o el correr, aunque con estos últimos se debe tener especial cuidado con la espalda para que ésta no sufra.

Los expertos dicen que la metodología que usan para la enseñanza de la natación se basa en una estrecha relación entre el profesor y el atleta. En el momento de la clase el entrenador debe tener el control absoluto del niño, por lo que “no es recomendable que el padre ingrese a la piscina junto a él, pues podría suceder que el niño no quiera despegarse del padre y no le haga mucho caso al profesor. No funciona cuando el padre está dentro, porque no sólo apoya al niño, sino que lo consiente. Los niños tienen que estar solos para que no se pongan ñoños”, asegura el profesor Guichardo, y agrega que es bueno que los padres inicien temprano a los hijos en la natación, ya que esta disciplina permite que el menor se identifique con el deporte en general, que cree gusto por él, independientemente de si después lo deja para dedicarse a otra actividad.

“Lo más importante de aprender a nadar es la seguridad que adquiere el niño y el padre, ya que éste está tranquilo si el menor sabe cuidarse y no existe el peligro de que se ahogue. Se le puede dejar solo en un club o en un cumpleaños o en cualquier sitio donde exista la posibilidad de entrar en una piscina o al mar”, asegura Juan Andrés Guichardo.

Del escritorio de la Editora 2

Esenciales para la natacion

 

Modificado por última vez enLunes, 02 Marzo 2015 08:54
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