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Los beneficios del Yoga para niños

 

¿A qué edad se puede iniciar el yoga?

El yoga es una disciplina que pueden iniciar los niños desde pequeños y de la cual podrán seguir recibiendo sus beneficios toda la vida. Pueden empezar a practicar el yoga desde muy temprano, se recomienda a partir de los cuatro o cinco años aunque los maestros de la India inician tradicionalmente a los niños en una ceremonia a los ocho años. A partir de los cuatro o cinco años se puede introducir el aspecto físico del yoga para desarrollar la motricidad, la fuerza muscular, la coordinación y aprender a respirar.

Aunque el yoga se ofrece a personas de casi todas las edades, el yoga infantil, se  tiene que adaptar a los niños según la edad y según sus necesidades o al tipo de niño que es. La maestra/o debe adaptar el ritmo y la técnica  de movimiento al grupo.

 

¿Qué beneficios  puede aportar el yoga?

Los beneficios son incalculables  porque favorece muchos aspectos del desarrollo  físico y emocional del niño/a.

En el área física, los ayuda a desarrollar fuerza y  destreza muscular, flexibilidad y a estimular la circulación sanguínea. En esto se parece a muchos otros ejercicios físicos solo que el yoga les permite ejercer en un ambiente no competitivo, aprendiendo a respirar correctamente, lo cual es vital para relajarse y  concentrarse.

En los últimos años se han hecho  investigaciones científicas sobre los efectos del yoga sobre la salud de los niños y han demostrado que la práctica fortalece el sistema inmunológico y hace que los músculos, los órganos y las glándulas funcionen a unos niveles óptimos.

También se fortalece la columna vertebral y se trabaja la postura correcta, lo cual reduce las desviaciones y el dolor de espalda. La mejoría de la postura tiene efectos  positivos en la autoestima del niño/a.

 

¿Y los beneficios emocionales/mentales?

Por medio de las asanas, es decir las posturas, y la respiración, los niños aprenden a manejar sus emociones. Hay posturas que generan ciertos estados de ánimo. Por ejemplo, la posición del león, en la cual se sacan los hombros y la lengua con una fuerte inhalación por la boca, se utiliza si el niño siente miedo.  Los cuentos se usan mucho en el aprendizaje de las posturas  y en este caso el niño tomaría  el rol del rey de la selva.

Hay posturas de equilibrio, por ejemplo,  que requieren una atención sostenida y un enfoque y esto conlleva al desarrollo de la concentración y la atención.

La respiración es una parte integral del yoga. Una buena respiración calma la mente, favorece la relajación y descarga tensiones. Una mente relajada logra un mayor nivel de atención. Muchos niños logran un mejor rendimiento escolar después de una práctica regular del yoga.

 

¿Para qué tipo de niño se recomienda la práctica del yoga?

 Es recomendable para todos los niños.

Ayuda mucho a los niños hiperactivos o ansiosos porque les ayuda a  canalizar su energía, a tranquilizarse y a relajarse. Muchos niños inquietos necesitan desarrollar la capacidad de autocontrol y el yoga los puede ayudar.

Los niños que hacen yoga no son tan rebeldes en la adolescencia y  generan menos adicciones hacia el alcohol y las drogas porque aprenden a valorar su cuerpo y evitan las cosas que lo perjudican y además gracias al yoga aprenden a manejar su ansiedad de una forma saludable y funcional.

Todos los niños desde muy pequeños hasta la adolescencia pueden mejorar su bienestar físico y emocional con la práctica de yoga. El yoga favorece su desarrollo en todos los sentidos.

Nelia Barletta

Profesora de yoga de COPE, Centro de Orientación Psicológica y Educativa

(809)565-0187

Modificado por última vez enViernes, 04 Octubre 2013 08:38
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