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Cómo negociar permisos

Cómo negociar permisos

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Recomendaciones para padres de jóvenes que empiezan a buscar su autonomía. 

Negociar es fundamental para mantener una relación de armonía entre el adolescente y los padres.

Gracias a los permisos se dan el mayor número de discusiones en la familia. Otorgar los primeros es difícil porque los padres sienten temor y angustia de que sus hijos vayan a sitios donde no podrían cuidarlos, además se cuestionan y dudan si el adolescente será capaz de cuidarse solo o si su comportamiento sería el  adecuado a la educación brindada por ellos. 

Eso sin mencionar que al dar permisos exponen a su hijo a las inseguridades de la ciudad.

Lo fundamental es llegar siempre a una buena negociación, que sea justa para ellos y que de tranquilidad a los padres. 

Para que los permisos no sean sinónimos de conflicto, tenga en cuenta:


1.   Escuche lo que piden sus hijos y trate de hacer un acuerdo justo para ambas partes. Exponga  su posición al respecto, pero también deje que su hijo explique la de él.


2.   Dele a cada permiso la dimensión que le corresponde. Tenga en cuenta la importancia que este tiene para su hijo.


3.   Negar los permisos para “proteger” a sus hijos no garantiza su seguridad. No es conveniente que crezcan en ambientes cerrados por temor. Los jóvenes deben aprender a desenvolverse, esto no implica que los deje  hacer lo que quieran. 


4.   Una vez tomada la decisión del permiso mantenga las condiciones. Negociarlas a toda hora le da al joven la idea de que puede pedir más. Recuerde que usted lleva las riendas de la educación y las va soltando, de acuerdo con el comportamiento del adolescente.


5.   Si ya se concedió el permiso permita que sea el joven quien resuelva como manejarlo. No de tantas instrucciones, para que aprendan a resolver todo tipo de situaciones.


6.   Pedir permiso es una manera de demostrar respeto por los papás y de acogerse a las reglas, es una vía para informarles lo que desean hacer y buscar su aprobación.


7.   Ningún extremo es bueno. Ser demasiado estricto, por lo general, desemboca en jóvenes diciendo mentiras y usando la mentiras para lograr hacer sus cosas , tampoco es bueno que sea él quien decida por sí mismo.


8.   El cumplimiento de un primer acuerdo dará pie para otros. Hágale saber al joven que de acuerdo con su responsabilidad y confianza, los permisos pueden ir aumentando o disminuyendo, si es el caso.


No se trata de dejar que hagan lo que quieran ni de encerrarlos, solo de mantener las puertas abiertas de la comunicación y siempre estar dispuestos a llegar a acuerdos con ellos.


Licenciada Kaly Báez 

Psicóloga clínica

Master en el tratamiento de la ansiedad y el estrés 

Especialista en el manejo de duelo y pérdidas 

www.terapiaboutique.com

@terapiaboutique

809.533.5338

Modificado por última vez enJueves, 07 Mayo 2015 08:42
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