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Las dudas de las madres primerizas durante el verano

Las dudas de las madres primerizas durante el verano

Esta época del año genera muchas preguntas sobre el cuidado del bebé.

El nacimiento de un bebé siempre genera incertidumbre en las madres que sienten a su hijo como un ser pequeño y delicado. En su afán de darle todas las atenciones durante las 24 horas del día, surgen muchas dudas que, en ocasiones, no se atreven a preguntar a los pediatras por la vergüenza de que piensen que son demasiado inexpertas como para tener a su bebé en brazos. Esta son algunas de las dudas más frecuentes de estas madres en verano:

¿Puedo llevar a mi bebé a la playa?

Según Jesús Garrido, autor de MiPediatraOnline.com, sí se puede. Sin embargo recuerda que cuanto más pequeño es un bebé más sensible es al exceso de calor o de frío. Por ello explica un bebé no debe estar al sol a las horas de mayor calor para evitar quemaduras solares, golpes de calor y deshidratación. Pero no hay ningún problema por llevarlo a las horas en las que el sol es menos intenso (antes de las 12:00 y a partir de las 19:00). «Aún respetando esos horarios, con sentido común, los días que el calor sea más intenso se debe evitar que pase demasiado calor y habrá que hidratarlo con más frecuencia».

 

¿En conveniente meterle en la piscina?

Sí. No obstante, las madres no deben olvidar los problemas asociados a la piscina:

–Agua fría. Puede resultar desagradable al bebé y producir cambios llamativos en su piel. Cuanto más pequeño es un bebé más exagerada es su reacción a los cambios bruscos de temperatura. No es raro que al meterlo en agua fría reaccione con la piel pálida y las ojeras y los labios amoratados.

–Cloro y dermatitis. Algunos bebés con la piel más sensible, toleran mal el cloro. Esto no ocurre con el agua del mar o con las piscinas que usan depuración por sal. Cuando tienen dermatitis atópica tienden a empeorar sobre todo en las zonas en las que el agua se retiene y se seca dejando más restos de cloro: pliegues de codos, rodillas y zona del pañal. «Tras bañarlos en la piscina conviene enjuagarlos con agua corriente, y si tienen la piel sensible, aplicar crema hidratante, especialmente en pliegues», asegura.

¿Es posible que viajar en avión con él?

Un recién nacido puede montar en avión, según explica Jesús Garrido. Suele decirse que pueden aparecer dolores de oídos en la presurización y despresurización de la cabina. «No pasa nada si durante el despegue y el aterrizaje el bebé chupa (pecho, biberón, chupete). Ese movimiento de chupeteo favorece que se mantenga la Trompa de Eustaquio abierta ayudando a equilibrar las presiones en el interior del oído».

Si es lactante, ¿debo darle también agua?

No es necesario porque si un bebé se alimenta con leche a demanda, en la leche recibe los líquidos que necesita. «Si suda más y pierde más agua y sales no le vale con tomar sólo agua –matiza este pediatra–. Necesita un líquido que también aporte las sales necesarias. La leche contiene esas sales, el agua y la manzanilla no. Por tanto, hay que ofrecer leche con más frecuencia para que no se deshidrate.

¿Es mejor que duerma solo con el pañal?

En este caso Jesús Garrido apunta que depende del niño. Hay madres que prefieren que tenga una capa de ropa que empape el sudor antes que dejarlo dormir sin nada. En la ropa que debe llevar un bebé, la norma no es fija. «Lo que hay que hacer es observarle. Si con la ropa que tiene está muy colorado y suda mucho, es que le sobra. Si tiene la piel pálida y las uñas de manos y pies amoratadas, le falta ropa. Estos cambios son más evidentes y exagerados cuanto menor edad tiene el bebé».

¿Es correcto poner el aire acondicionado en el coche? ¿Y en casa?

La respuesta es sí. «El aire acondicionado no es malo, si es un buen aire acondicionado –matiza Garrido–. Los antiguos resecaban demasiado, no filtraban el aire y daban lugar a fluctuaciones importantes de la temperatura, porque funcionaban a tope, dejaban de hacerlo al alcanzar cierta temperatura, y volvían a activarse al subir la temperatura de nuevo. Esta es la clave, lo perjudicial son las fluctuaciones intensas de la temperatura».

Asegura que cuando un coche ha estado al sol y tiene más de 45-50º en su interior, el aire acondicionado es mejor que aguantar esa temperatura. Lo ideal es conectarlo antes de meter al bebé y proceder a introducirlo en el vehículo cuando alcanza una temperatura parecida al exterior. Después se puede bajar lentamente hasta una temperatura cómoda, pero sin pasarse. En torno a los 25 grados.

Durante el trayecto, antes de parar el coche, recomienda subir poco a poco la temperatura y acabar abriendo las ventanillas antes de salir. De esta forma, los cambios de temperatura en trayectos cortos resultan menos bruscos.

En cuanto a la casa se puede tener el aire conectado manteniendo una temperatura estable de alrededor de los 25º. «Si usamos el aire acondicionado con un bebé es especialmente importante hacer un mantenimiento adecuado del aparato», advierte.

¿Desde qué edad se puede usar protección solar?

«No hay protectores recomendados por debajo de los 6 meses –asegura Jesús Garrido–. No porque sean tóxicos por debajo de esa edad, sino para que las madres no se confíen untando al bebé crema protectora y lo pongan al sol a las horas de mayor intensidad. Si se expone a las horas de menor intensidad, se debe usar protección solar, especialmente las primeras veces, hasta que su piel vaya produciendo la melanina suficiente como para que le proteja. En bebés recomendamos siempre usar los protectores solares de mayor potencia (50+) y mejor de filtro físico que químico», concluye.

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