Menu

WEB-Bebe.png

Rutina del sueño ¿Cómo podemos establecerlas?

Los ciclos del sueño, que son tan personales que se van configurando a la par con el desarrollo del bebé en otras áreas. Pero crear hábitos a la hora de dormir, siempre adecuados a su edad, puede ayudarle a descansar bien, como respetar sus horarios de levantarse y acostarse.

 

¿Cuáles reglas debemos establecer cuando llega la hora de dormir?

Durante las siestas el niño debe percibir la luz del sol y habituarse a los ruidos cotidianos de la casa.

Por la noche conviene que haya oscuridad y silencio, para que comience a distinguir el día de la noche.

Podemos introducir ya el ritual de presueño, que consiste en realizar una serie de actividades tranquilas, como un baño calentito o un juego relajante a última hora de la tarde, para que el pequeño lo vaya asociando con el momento de dormir.

Es también la ocasión de plantearnos pasarle a su propio cuarto, ya que hacia los siete u ocho meses aparece la etapa de la angustia de separación, que podría dificultar el cambio.

 

¿Existen algunos pasos a seguir para facilitar o propiciar que nuestros hijos vayan a dormir?

Hay niños a los que les encanta que les cuenten un cuento (que suele ser siempre el mismo), a otros que les canten, otros prefieren acostarse rodeados de sus muñecos y jugar un ratito con ellos o entretenerse con los dibujos de su libro favorito.

Este ritual le pone en disposición de dormir, pero no debemos quedarnos con él hasta que se duerma. Tras cumplir el ritual, debemos despedirnos y salir del cuarto para que concilie el sueño él solo.

Es posible que se despierte alguna vez por la noche y llore al encontrarse solo para reclamar nuestra presencia. Por ese motivo el «objeto transicional», o lo que es lo mismo, su muñeco mantita preferida es fundamental, ya que le aporta seguridad durante la noche.

 

¿Qué hago cuando mi hijo me dice que no quiere dormir?

Cuestionarles el por qué no puede dormir ayuda mucho a entenderlos, por eso es bueno mantener la buena comunicación. Ciertos alimentos y bebidas a deshora provoca insomnio, los juegos o ejercicios que activen su adrenalina no les conviene, algún problema que ocupe su mente y hasta una película o muñequito que le haya perturbado su mente hacen que pierdan la paz y calma para conciliar el sueño.

 

Algunos métodos para mantener una rutina puede ser la siguiente:

Enseña a tu niño a dormirse por sí solo.Si tu niño sólo se duerme si estás a su lado, está desarrollando una mala costumbre. Lo mejor que puedes hacer es enseñarle a calmarse y dormirse por cuenta propia. Para esto, crea unarutina nocturna(por ejemplo: un bañito, un par de cuentos, ¡y a la cama!) que puedan seguir todas las noches, así le ayudarás a anticipar qué es lo que va a pasar y qué tiene que hacer él cuando anochezca.


No le permitas perder tiempo.Los niños pequeños son grandes negociantes y a la hora de dormir no son diferentes. Como tu niño disfruta muchísimo el tiempo que pasa a tu lado, hará todo lo posible por prolongarlo. No te sorprendas si tu niño se toma todo el tiempo del mundo en prepararse para ir a la cama, te pide diez veces un vaso de agua o no para de llamarte a su habitación porque necesita algo más. Si sospechas que lo está haciendo deliberadamente, no se lo permitas. Dile que es hora de dormir y que puede terminar su dibujo mañana o seguir buscando su conejito de peluche cuando se despierte.

Ofrécele opciones aceptables a la hora de acostarse.Ésta es una etapa de su desarrollo en que tu niño empieza a poner a prueba los límites de su recién adquirida independencia. Para que sienta que está ganando control sobre su mundo, permítele que elija algunas cosas a la hora de dormir, desde el cuento que quiere que le leas, al pijama que prefiere ponerse. El truco está en ofrecerle sólo dos o tres alternativas y asegurarte de que todas te parezcan bien.

Mantente calmada, pero firme.No cedas cuando tu niño implore que hagas una excepción y le permitas esto o lo otro a la hora de dormir. Si estás cansada o frustrada, procura no entablar una guerra de poderes. Habla con tranquilidad y sin alzar la voz, pero insiste en que cuando se termina el tiempo de jugar, se termina y punto. Si cedes ante sus súplicas de "sólo cinco minutitos más" aunque sea una sola vez, te lo repetirá un sin número de veces en el futuro. Si tu niño empieza a hacer un berrinche, haz caso omiso como lo haces normalmente con sus otras rabietas. Recuerda que si le pones atención, aunque sea para regañarle, estarás reforzando ese comportamiento.

 

¿A qué hora deben dormirse los niños preferiblemente? ¿Ellos también necesitan 8 horas de sueño o deben ser más?

Hay tres tipos esenciales de horarios para bebé: Horarios marcados por los padres, horarios marcados por el bebé y horarios combinados. 

Los horarios marcados por los padres son los más estrictos. Pueden especificar exactamente cuándo (y a veces cuánto) comerá tu bebé, cuándo dormirá y durante cuánto tiempo, cuándo jugará o lo llevarás de paseo, etcétera. Puedes crear el horario basándote en los patrones naturales de tu bebé o a partir de una rutina sugerida por un experto, pero una vez que el horario está establecido, es muy consistente y preciso, día a día. 

Los horarios marcados por el bebé son las rutinas menos definidas. Sigues las pistas que te da tu bebé para decidir lo que necesita en lugar de imponer una hora para tomas de leche, descanso y juego. Eso no quiere decir que tus días serán completamente impredecibles. Después de las primeras semanas de vida, la mayoría de los bebés establecen naturalmente horarios bastante regulares de sueño, alimentación y juego. Pero la rutina de tu bebé puede variar a diario, dependiendo de las señales que te dé. 

Los horarios combinados unen elementos de los dos métodos arriba mencionados. Con este tipo de horario seguirás una rutina similar todos los días en cuanto a las horas de dormir, dar de comer y jugar con tu bebé. Pero tendrás más flexibilidad que en el caso de los horarios marcados por los padres. Si tu bebé no parece cansado, quizás retrasarás su siesta, y si una compra en el supermercado se alarga más de lo previsto, retrasarás su hora del almuerzo. 

El dormir es una función muy particular e individual. Hay bebés dormilones y otros no tanto. Pero definitivamente todos duermen. Dormir es una función que evoluciona en ciclos, alternándose con períodos de vigilia. A medida que el bebé vaya creciendo, la duración de los ciclos nocturnos se incrementará y las siestas serán de menos horas, pero las horas de sueño totales irán disminuyendo. Las horas que debe dormir un bebé dependen de la edad de cada bebé. No todos duermen exactamente el mismo tiempo aunque es posible identificar un patrón común. A continuación te enseñamos una tabla que te indica cuánto tiempo debería dormir tu bebé de acuerdo a su edad:

Un bebe de 1 mes debe dormir 16 horas, 8 en la noche y 8 de siesta.

Un bebe de 6 meses debe dormir 15 horas, 11 de noche y 4 de siesta.

Un bebe de 12 meses debe dormir 14 horas, 11-12 de noche y 2-3 de siesta.

Un bebe de 24 meses debe dormir 13 horas, 11 de noche y 2 de siesta.

De 36 meses debe dormir 12 horas, 10-11 de noches y 1-2 de siesta.

Irmimary Vasquez

PsicólogaClínica
@Irmimary04

volver arriba

or Cancelar