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La sana alimentación de la madre lactante

La sana alimentación de la madre lactante

Cuando una mujer durante el embarazo lleva una correcta alimentación, acumula las reservas básicas para establecer la lactancia, asegura la producción de leche para su hijo y una buena nutrición para ella misma.


La lactancia supone un desgaste extra de las reservas de la madre y, por ello, es fundamental que, mientras amamantemos a nuestro bebé, sigamos manteniendo una alimentación saludable y una ingesta de calorías adecuada.


De todos es sabido que el periodo de lactancia ayuda a quemar la acumulación de grasas del embarazo y a conseguir restablecer la figura y el peso previo al embarazo, pero esto no implica que debamos limitar la ingesta de calorías.


Nutricionistas de la guía para padres www.guiainfantil.com explican que para una buena producción de leche es necesario que la madre incremente en unas 500 calorías aproximadamente su alimentación.


“Tanto es así que está estimado que para producir un litro de leche se requiere unas 900 kilocalorías. Pero no sólo hemos de producir leche, también tenemos que estar bien alimentadas para tener ganas y energía de realizar nuestras antiguas y nuevas actividades físicas”, explican.


La alimentación deberá ser lo más variada posible, así tenemos que cubrir todos los grupos de alimentos, haciendo especial hincapié en algunos en los que se debe incrementar su aporte durante la lactancia como:


1. Vitaminas. Alimentos que contengan vitaminas A, D, E, C, B1 y B2 y ácido fólico, verduras, frutas o harina de trigo.
2. Calcio. Es recomendable unos 1.200 mg. al día.
3. Proteínas. Las necesidades de proteínas se duplican de ahí la importancia de consumir carnes poco grasas, pescados, huevo o leche.
4. Ácidos grasos. Esenciales y minerales para el desarrollo del sistema nervioso del bebé lactante: frutos secos, pescado azul, aceite de oliva.
Comidas de diversos sabores. El bebé percibe en la leche, de forma muy ligera, los gustos de los alimentos que la madre ingiere. Y no le desagradan (ni siquiera los picantes), sino que además los aceptará con mayor facilidad cuando incorpore a su dieta productos sólidos.
Beber agua. Durante la lactancia el cuerpo requiere mucha hidratación, de modo que es importante beber agua. Una señal de buena hidratación es una orina limpia o de un color amarillo claro. Por otro lado, se recomienda limitar el consumo de productos con cafeína: no más que el café de la mañana. Así mismo las madres lactantes deben evitar el consumo de alcohol y tabaco. En todo caso, la mujer lactante podría tomar no más de una copa de vino después en alguna ocasión.

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