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Las consultas ginecológicas en los primeros cuatro años

Por DRA. EVANGELINA MOLINA MINIÑO 

El primer examen de los genitales de la niña puede comenzar tan tempranamente como al momento del nacimiento, cuando inmediatamente después del primer llanto se fija la atención en el sexo biológico del recién nacido.

Desde entonces pueden detectarse anomalías estructurales, ambigüedad sexual, o lesiones quísticas o tumorales a nivel de la vulva, así como particularidades, que generan dudas en el pediatra o en los padres. En estos casos, el pediatra que reanima a la recién nacida se encarga del inmediato referimiento de la pequeña. Este seguimiento habrá de continuar a través del crecimiento y desarrollo de la niña.

Sangrado genital el primer mes. Se considera normal y se debe a la deprivación de las hormonas maternas tras el nacimiento.

Sinequias de labios menores o aglutinación labial. En los primeros doce meses de vida, la niña puede desarrollar aglutinación de sus labios menores, la cual ocurre en un 2 a 5% de esta población. Se caracteriza por fusión de los labios menores producto de procesos inflamatorios, o infecciones, haciendo que los labios menores liberen fibrina produciéndose su adhesión, este trastorno también está relacionado a la falta de estrógeno que caracteriza la infancia. La terapia con cremas estrogénicas y corregir la causa desencadenante tienden a solucionar el problema.

Infecciones vaginales. Constituyen el trastorno ginecológico más común. Se estima que el 50 % de las visitas infantiles al ginecólogo se deben a quejas resultantes de una vulvovaginitis, tales como flujo vaginal, irritación vulvar, prurito o mal olor. Los factores predisponentes a este tipo de desórdenes son: presencia de pH neutro relacionado a la escasa cantidad de estrógeno, así como la ausencia de vello púbico, además de factores conductuales, como el pobre entrenamiento para la higiene genital.

En la lactante son frecuentes por la fricción y humedad del pañal además de la exposición a las heces fecales. En estos casos está indicado, el cultivo de secreción vaginal, y tratar de acuerdo al resultado con los antimicrobianos pertinentes, curando en el 85 % de los casos. Con frecuencia con solo modificar los hábitos de higiene inadecuados se corrige el trastorno.

Trauma vulvar. Es otra consulta habitual. La niña podría recibir golpes en el área vulvovaginal.

Son más comunes de los 4 a los 10 años, y el 75 % son caídas a horcajadas, por ejemplo caídas sobre barras de bicicleta, borde de una bañera, etc. y se relaciona con la torpeza psicomotora de la niña que apenas empieza a desarrollar sus destrezas. Se requiere valoración urgente para establecer si es pertinente manejo conservador o quirúrgico. Los traumas severos podían afectar la vejiga y el recto.

Cuerpos extraños. Frecuentes entre 2 y 4 años, ocurren como parte del autorreconocimiento de los genitales externos del infante, lo cual es un proceso psicológico normal, pudiendo introducirse en su vagina semillas, monedas, papel, etc.

En este caso los síntomas serían sangrado transvaginal o flujo vaginal y mal oliente; en esos casos es necesario realizar una vaginoscopía bajo anestesia para localizar y extraer el objeto. Los vaginoscopios virginales permiten extraer los objetos sin lesionar la vagina de la niña.

Modificado por última vez enLunes, 04 Agosto 2014 14:39
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