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Circuncisión o retracción forzada ¿Qué conviene más al niño?

El cirujano pediatra y urólogo infantil Alberto Mejía recomienda la primera por entender que no es cruel y es más efectiva y saludable.

La circuncisión es una práctica quirúrgica muy antigua, aplicada al órgano sexual masculino. Se aplica tradicionalmente en países como Israel, pero en República Dominicana no tiene tanta demanda. Aquí se realiza más que por motivos religiosos o por los beneficios que ofrece, por problemas de salud como fimosis (constricción del orificio del prepucio) y balanopostitis (inflamación del glande o cabeza del pene), que suelen presentar algunos niños al nacer. 

Algunos pediatras suelen realizar a los recién nacidos la retracción forzada, y sugieren a los padres continuarla en casa, pues consideran que cuando el niño no tiene problemas con el prepucio, no es necesario hacer circuncisión. Mientras tanto, otros especialistas afirman que esta práctica es dañina para el pequeño.

El cirujano pediatra y urólogo infantil Alberto Mejía, dice: “Yo les recomiendo a los padres de mis pacientes esta cirugía como si fuera una vacuna por las ventajas que conlleva para prevenir diferentes tipos de enfermedades”.

Casi todos los infantes nacen con el pene cerrado, pero con la capacidad de orinar normal, dice. Y un grupo de estos tienen la posibilidad de que alrededor de los dos años de edad, se les abra y puedan retraerse de forma natural, en otros no sucede. De manera que no se sabe quiénes lo harán y quiénes no, explica el especialista.

“Particularmente, exhorto a los padres a que por ninguna razón realicen la retracción forzada del prepucio a sus hijos. Es una práctica indebida y acarrea grandes desventajas porque es cruel, doloroso, provoca hinchazón en el pene del niño, y en ocasiones porque debido a esto no pueden orinar”, manifiesta el urólogo. 

Explica que, como consecuencia, la retracción hace que la piel se rompa y causa fisuras en el anillo prepucial, deja cicatrices y evita que esta llegue a desarrollarse. Al sufrir estos daños, el pene del niño pierde la posibilidad natural que tenía para que a los dos años abriera solo, ahora estaría obligado a realizar la circuncisión.

Dice que la circuncisión no es realizada como una práctica médica rutinaria. “Esto se debe a la falta de conocimiento que tienen los padres respecto a las ventajas que conlleva”. Esta cirugía debe ser realizada por especialistas del área infantil como los urólogos pediatras y cirujanos pediatras, cuenta Mejía.

Ventajas y desventajas
Algunos doctores no la recomiendan a menos que haya alguna complicación. La cirujana pediatra Katty Pérez Kingsley argumenta que en la mayoría de los casos no hay ningún tipo de complicaciones con la cirugía, y cuando se presentan van desde sangrados, hemorragias, infecciones y dehiscencia leves.

Explica: “Se ha demostrado que estar circuncidado atrae grandes ventajas: mayor higiene, menos trastornos al momento de la primera relación sexual, baja probabilidad de padecer infecciones urinarias a repetición, disminuye el riesgo de contraer cáncer de próstata, ayuda a proteger de las infecciones de transmisión sexual y existe menor posibilidad de acumulación de esmegma, llamado comúnmente ‘sebo’”.

Pérez Kingsley manifiesta que entre las desventajas que existen están la poca estética que refleja; y que durante la intervención, se elimina el tejido erógeno ubicado en el prepucio; y por otro lado, el glande y el prepucio residual quedan expuestos al roce constante, lo que desencadena un proceso denominado queratinización.

Otros, como la cirujana pediatra Bertania Méndez, aclara que cuando se realiza la retracción o liberación forzada, hay dolor y en la mayoría de los casos laceraciones y sangrados. Por esa razón los familiares temen seguir realizando los ejercicios y el prepucio se adhiere al glande, produciéndose una cicatrización con fibrosis, y un paciente que quizás no iba a necesitar una cirugía se convierte en un paciente quirúrgico.

Méndez revela que muchos padres no están de acuerdo con la circuncisión por asunto de desin-formación. “Algunos la consideran como una mutilación, y otros temen que esta afecte la función sexual del niño en un futuro. Y esto es un error, por el contrario, son múltiples los beneficios que ofrece la práctica. No se ha demostrado que la parte sexual esté afectada en pacientes circuncidados”, agrega la especialista.

“Como cirujana pediatra, estoy de acuerdo con realizar la circuncisión a los recién nacidos, porque al quitarles toda esa piel del prepucio es mucho más fácil para la madre dispensarle higiene, aparte de lo favorable que resultaría a lo largo de la vida, pues disminuye el riesgo de infecciones urinarias, transmisión sexual, incluso cáncer de pene”, concluye Méndez.

La Academia Americana de Pediatría, que hace varios años no sugería la circuncisión de manera rutinaria, en la actualidad empezó a recomendarla, ya que diversos estudios han demostrado que son más los beneficios atraídos, que los riesgos que conlleva.

Testimonios
Anyaris Sánchez, de 23 años de edad, cuenta: “Mi hijo nació prematuro, ahora tiene cinco meses. Nunca me preocupé por preguntarle a la perinatóloga lo que es la circuncisión ni si debía hacérsela al niño, y ella tampoco me dijo nada. Lo que sí hizo fue empezar a practicarle la retracción forzada y me dijo: ‘en casa humedece un pañito con un poco de aceite y ve deslizándolo por el penecito, hasta que logres limpiarlo’. Eso fue todo”.

Tania Pérez, de 40 años de edad, tiene dos hijos, uno de 19 años y otro de 20. Cuando estos nacieron la pediatra le recomendó hacerle el ‘ejercicio’, que es como también se le llama a la retracción forzada. “Me decía: ‘cada vez que lo bañes tienes que deslizarle la telita hacia atrás y lavárselo’. No los circuncidaron cuando eran pequeños porque la doctora no consideró que fuera necesario, ella me dijo que cuando se les practica la retracción con frecuencia el prepucio se le despega del glande”.

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DATOS OBTENIDOS DE ENCUESTA REALIZADA

Chavely López, hijo de 3 años, sin circuncidar.

Nelly Vargas, dos hijos: 16 y 5 años, incircuncisos. 

Albairis Méndez, hijo de 2 años, no circuncidado.

Ana Cristina Capellán, dos hijos: 10 y 8 años, no circuncidados.

Josefa Rodríguez, tres hijos: 28 y 32 años circuncidados, 22 no circuncidado.

Mariela Ovalles: hijo de 1 año, incircunciso.

 

Fuente: Listín Diario

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