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Lo que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una sillita de coche para no equivocarse

  • Publicado en Salud

Llega el verano y los desplazamientos en coche aumentan exponencialmente. Los pequeños de la casa tienen que viajar lo más cómodos y seguros posibles , y por ello, cada año los sistemas retenedores son más eficientes y seguros.

Según el informe europeo que publica el RACE cada año y en el que se han evaluado 42 sillitas infantiles, en el que se analiza la seguridad de la silla, con impactos frontales y laterales; se estudia el manejo y la instalación, sobre todo los posibles fallos en la colocación del sistema con seguridad; se analiza la ergonomía y la comodidad para el niño; y por último, la presencia de sustancias peligrosas en los tejidos de las sillitas. Además, desde el año 2015, los clubes automovilísticos someten los productos a test de seguridad y uso más exigentes. Ahora, los requisitos que se exigen para obtener buenos resultados en el test son más duros, con pruebas de impacto frontal con nuevos dummies y nuevos sensores (abdominales en el Q3) que permiten una mejora en la identificación de lesiones. Para los resultados, se tiene en cuenta la normativa I-SIze ECE R 129 y las nuevas condiciones de pruebas según EuroNCAP, y se han reformulado las pruebas de manejo y ergonomía. En cuanto a las pruebas de sustancias contaminantes y contaminantes se han tomado en cuenta las normas más actuales para juguetes y textiles.

Por lo tanto, con el endurecimiento de los criteros de análisis, no se pueden comparar los resultados obtenidos antes y después de 2015, ya que a partir de este segundo año los resultados responden a parámetros diferentes.

¿Qué caracteriza una silla i-Size?

 

Las sillas comercializadas bajo i-Size tienen unas características especiales. En primer lugar, deben superar una prueba de impacto lateral; además el rango de la silla se mide según la altura del niño (dejando los percentiles de peso y edad), por lo que desaparece la clasificación de grupos como la hemos entendido hasta ahora (grupo 0+, I…). Por último, los niños de al menos hasta 15 meses deben ir en contra dirección de la marcha. Esta nueva homologación I-Size no afecta a los padres con sillas de ECE –R44, ya que todavía no está prevista la desaparición de las sillas de esta normativa. Por lo tanto, aquellos que necesiten adquirir una silla pueden optar entre los modelos de las dos homologaciones.

Entre las recomendaciones del RACE a la hora de comprar una silla, verifique que el vehículo está adaptado y homologado para el uso de la silla según su norma. Una vez comprobado este punto, lo siguiente es buscar el modelo que mejor se adapte a la altura del pequeño, teniendo en cuenta el sentido de la marcha. Nuestra recomendación es que se lleve al niño al menos hasta los 105 centímetros de altura, los 18 kilos de peso y nunca con menos de dos años de edad.

A la hora de elegir la silla, también se debe comprobar su facilidad del manejo, ya sea mediante su instalación mediante los anclajes Isofix del vehículo, o a través de su fijación a través de los cinturones de seguridad del coche. Verifique que la silla está instalada correctamente, solicitando incluso la ayuda del vendedor para una desmostración de su instalación, o en caso de duda, acudiendo al fabricante. La correcta sujeción de la silla al vehículo, y del niño a la silla, aumentará la seguridad en caso de frenazo brusco o impacto.

Sillas a contramarcha

Por otra parte, las ventas de sillas de auto infantiles a contramarcha se han incrementado un 58 % durante el último año, según los datos ofrecidos por la tienda online para bebés Bebitus. Los padres y madres españoles están optando mayoritariamente por los sistemas de retención infantil (SRI) diseñados para instalar en el sentido contrario de la marcha que, según la DGT, reducen hasta un 80 % la posibilidad de que los niños y niñas sufran lesiones graves en caso de un accidente.

Un 75 % menos de muertes por accidentes

En 2016 se registraron 1.160 fallecidos por accidentes de tráfico en España, de los cuales 19 tenían menos de 14 años según la Dirección General de Tráfico. El uso de los SRI, ya sean a favor o en contra de la marcha, disminuye en un 75 % las muertes y en un 90 % las lesiones en caso de accidente. El uso de sillas a contramarcha solo es obligatorio en España en los Grupo 0 para usar hasta que el bebé alcance los 75 centímetros, aunque hay SRI de otros grupos que también pueden ir a contramarcha.

Tal y como explica Alexandra Viguera, Directora de Operaciones de Bebitus: «Los padres y madres cada vez están más concienciados sobre los beneficios para la seguridad que ofrecen las sillas a contramarcha y eso se refleja en el crecimiento de las ventas que está registrando este tipo de sistemas de retención infantil. Sin embargo, es necesario recordar que las sillas diseñadas para instalar en el sentido de la marcha son una alternativa igualmente válida. Los fabricantes de SRI realizan grandes esfuerzos por ofrecer la mayor protección en las sillas de auto y se someten a estrictos controles».

Media de gasto en sistemas de retención infantil

Como media, los padres y madres invierten unos 262 euros en la compra de un sistema de retención infantil a contramarcha, frente a los 237 euros que se gastaron el año pasado. Según un estudio del RACE, las principales razones por las que los padres eligen o bien un sistema de retención infantil para instalar en el sentido favorable de la marcha o uno para el sentido contrario de la marcha son la seguridad (53,4 %), el precio (20,8 %), el diseño (8,7 %) y la marca (6,3 %). En un 33,7 % de los casos, la elección se debió a que el progenitor preguntado no participó en la toma de decisiones o el sistema de retención infantil fue un regalo de los familiares o amigos.

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