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La depresión post parto

La depresión post parto

 

Las mujeres tenemos una de las más grandes bendiciones de la vida y es la maternidad, siendo esta descrita como una de las etapas mas hermosas, no solamente por el simple hecho de sentir crecer esa criatura dentro de su cuerpo sino por ser partes del milagro de la creación de un ser humano. Pero, así como el embarazo es una de las épocas mas bonitas es también uno de los momentos mas estresantes que podemos vivir.

Desde el momento que nos dan la noticia de que estamos embarazadas surgen los miedos, las ansiedades y el estrés de que todo salga bien con nuestro bebe.

Duramos nueve meses sintiendo las pataditas y los movimientos, y podemos llegar a decir que nos acostumbramos a las sensaciones del estar embarazada, de sentirnos realizadas como mujer, felices y enamoradas de ese pequeño al que todavía no conocemos pero que amamos y muchas veces nos dormimos pensando y disfrutando de estas emociones.

Cuando llega el gran momento de tener nuestro bebe en brazos disfrutamos enormemente de esta gran bendición, de la misma manera vienen todos los cambios que sufrimos después del embarazo y el estrés que vivimos también nos arropa en esa etapa de post-parto la cual, junto a los cambios dramáticos que sufren nuestras hormonas, manejamos sensaciones de miedo, ansiedad y tristeza. Por un lado, estamos felices de tener a nuestro bebé y por otro nos sentimos vacías, ya no tenemos esas pataditas y esos movimientos a los que tanto nos acostumbramos y esperamos, desarrollamos miedo de no ser las mamás que necesitan nuestros niños, miedos de si estamos haciendo lo necesario, cansancio y noches sin dormir, en fin, nos surgen dudas y tritezas que se magnifican si somos primerizas. Sabemos y continuamente escuchamos que estas emociones son normales, van de la mano con lo que estamos viviendo, sin embargo, muchas mujeres caen en la denominada depresión post-parto, quien surge después de transcurridas dos o tres semanas incluso meses de haber tenido nuestro bebé y se caracteriza por sentimientos de irritabilidad, tristeza, ansiedad, llantos constantes, sensación de inutilidad, de no tener el control de la situación, de no ser capaz de funcionar en diversos aspectos de la vida, incapacidad para conciliar el sueño a pesar de estar cansada, falta de concentración y pueden llegar a surgir ideas suicidas.

Cuando nos damos cuenta de que nos sentimos de esta manera no debemos pensar que estamos solas, hoy día la percepción y el entendimiento de la depresión post-parto ha cambiado mucho y no se trata con el tabú que antes observábamos. Se entiende que la mujer que vive esta situación no lo busca, no quiere sentirse así, no está manipulando con sus sentimientos y realmente lo vive de una manera muy desagradable.

Las mujeres que podrían tener más predisposición a sufrir de esta condición son aquellas que poseen alguna predisposición genética a la depresión o ansiedad, también aquellas que han sufrido algún evento traumático durante el embarazo o alguna pérdida importante en este, aquellas que también su embarazo no fue planificado y tienen poco o ningún apoyo de su pareja o familiares.

Resulta importante señalar que la depresión post-parto  se aprende a manejar, es una condición pasajera que tiene solución y que con la debida ayuda profesional se puede superar.

El entender que este tipo de situaciones es manejables y tratable es importantísimo en la ayuda de mujeres que viven estos momentos tan difíciles.

Si en algún momento notamos que no podemos funcionar como lo hacíamos antes, que no logramos completar las tareas del día a día, que pensamos en la posibilidad de quitarnos la vida o de que nuestro bebe estará mejor sin nosotros y si observamos que tenemos algunos de estos síntomas o sospechamos que alguien esta padeciendo de esta situación es importante buscarles ayuda donde un psicólogo quien a través de la evaluación y entrevista decidirá si es necesario el referimiento a un psiquiatra para incurrir en algún tratamiento farmacológico que ayude a la paciente a manejar sus síntomas.

Hoy día sabemos que la medicación, si fuese necesaria, no debe ser “para toda la vida” sino que con un tratamiento adecuado de un psicólogo y paralelamente un psiquiatra la persona mejorará su calidad de vida y podrá disfrutarla a plenitud junto a su familia y su bebé. El más grande paso para el cambio o la mejora es reconocer que tenemos un problema, si lo hacemos tenemos más de la mitad de, camino recorrido.

Lic. Delsa Avilés de Cambiaso

Master Ansiedad y Estrés

Terapia Familiar y de Pareja

Modificado por última vez enJueves, 07 Julio 2016 15:12
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