Menu

WEB-_Nutricion.png

Los niños y los hábitos alimenticios

Los niños y los hábitos alimenticios

5.jpg

Las nuevas tendencias alimenticias que se están promocionando en estos días nos ayudan a educar a nuestros niños en una ingesta de alimentos más sanos y apropiados para los requerimientos de cada etapa de crecimiento.

Los padres muchas veces por complacer o querer ver a nuestros niños felices no tomamos en cuenta el daño que podemos causarle cuando no ponemos límites en su alimentación. Así como nos preocupamos porque aprendan sus asignaciones escolares, de la misma manera debemos preocuparnos por enseñarles a comer.

La obesidad en la primera infancia puede impactar no solo en problemas de salud sino en problemas emocionales. Observamos como niños o niñas en sobrepeso tienden a presentar, en ciertas ocasiones, baja autoestima, dificultades para el inicio o mantenimiento de relaciones sociales, ansiedad frente a estas mismas situaciones sociales y, depresión.

Por esta razón, nos preguntamos, ¿cómo podemos ser capaz de enseñarlos a comer mejor? La clave es siempre el balance de las comidas, no la prohibición de lo que en el fondo sabemos les gusta a todos los niños, los dulces y las comidas chatarras.

Encontramos muchas personas que dicen, “en mi casa está prohibido comer dulces, refrescos y comidas chatarras”  y está muy bien que no lo compres en tu casa pero, ¿cómo evitamos estos alimentos cuando los pequeños en los cumpleaños o en las casas de los amiguitos están expuestos a ellos?

Pasamos entonces a la misma conclusión, con nuestros pequeños debemos moderar y negociar. Moderar explicándoles y controlando desde su corta edad los beneficios y daños que pueden causarnos ciertos alimentos y, negociar porque podemos controlar su consumo enseñándoles, a su vez, a moderarlos. Por ejemplo podemos decirle que si ya ha consumido una galleta y un jugo tratemos de que hasta llegue la próxima comida ingiera agua. De la misma manera, en vez de darles todo el tiempo galletas o papitas busquemos las frutas que le gusten y compleméntelo con un jugo de frutas naturales.

La clave con nuestros hijos esta siempre en la educación, el enseñarle las dos opciones que siempre tendrán y guiarles por la más adecuada para ellos. Todo esto complementado con la práctica de ejercicios físicos nos dará buenos resultados.

En conclusión, tomemos siempre en cuenta que la prohibición de alimentos solo nos llevara a que se interesen más por estos y en el momento en que no estemos presente los consumirán de manera desmedida. Seamos también constantes con estas prácticas y enseñemos con el ejemplo. Si no somos capaces nosotros los adultos de controlarnos no les pidamos a nuestros hijos que lo hagan.

Fomentemos siempre los hábitos saludables de alimentación, de esto dependerá su manejo con las comidas.  

Modificado por última vez enLunes, 28 Septiembre 2015 09:19
volver arriba

or Cancelar