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Por Ser Niña: Situación de las niñas y las adolescentes en América Latina y el Caribe

Entre las barreras que enfrentan las niñas y adolescentes para su desarrollo en América Latina y el Caribe están las altas tasas de embarazo en adolescentes, la violencia –doméstica, sexual y en las escuelas- y la falta de un enfoque de igualdad de género en los currículos educativos.

República Dominicana, 7 de marzo de 2013.- Barreras como el embarazo adolescente, la violencia doméstica, la violencia sexual y la carencia de educación están limitando el desarrollo de las niñas y adolescentes de América Latina, en especial en relación a su derecho de culminar oportuna y adecuadamente sus estudios secundarios como un aspecto crítico en su desarrollo personal. 

Así lo destaca la investigación “Por ser niña: Situación de las niñas y las adolescentes en América Latina y el Caribe”, presentada hoy, en vísperas  del Día Internacional de la Mujer, por Plan Internacional, organización con más de 75 años de experiencia en la promoción y defensa de los derechos de la niñez.

La investigación, realizada a lo largo de un año, profundiza en el conocimiento de la situación de las niñas, adolescentes y jóvenes en América Latina y el Caribe, e identifica los principales factores que limitan su desarrollo y las impiden alcanzar su máximo potencial.

El estudio hace especial énfasis en la situación de las niñas que viven en zonas rurales y urbanas marginales,  y de las niñas que pertenecen a grupos étnicos minoritarios (indígenas y afro descendientes).

“Por ser niña: Situación de las niñas…” destaca que la condición de género y edad marca una doble discriminación que las margina y excluye de acceder a muchas oportunidades, servicios y beneficios, en especial al derecho a una educación de calidad. Si a estas condiciones le sumamos otras, cómo su origen étnico o alguna condición de discapacidad, su situación se agudiza y complica aún más.

Entre las barreras que enfrentan las niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe, especialmente para recibir educación de calidad, la investigación ha identificado como las tres principales: altas tasas de embarazo en adolescentes, violencia –doméstica, sexual, y en las escuelas; y la falta de un enfoque de igualdad de género en los currículos educativos.

En el ámbito escolar preocupa la ausencia de un enfoque de igualdad de género en la educación. Los currículos pocas veces abordan el tema de género, y frecuentemente los materiales didácticos confirman y perpetúan – consciente o inconscientemente – los estereotipos de mujeres y hombres en la sociedad.

La investigación, sin embargo, no quiere quedarse sólo en el análisis de las barreras, sino que también ha identificado los potenciales y las capacidades desaprovechadas que, las niñas, adolescentes y jóvenes tienen. Son grandes los sueños y la fuerza que expresan cuando se les pregunta por sus proyectos de futuro y sus aspiraciones en la vida. Promover estas capacidades y fomentar su empoderamiento  facilitará romper el ciclo intergeneracional de la pobreza.

La investigación se enmarca en la campaña global “Por ser niña”, de Plan, que tiene como objetivo promover el incremento del número de niñas que reciben aprendizaje de calidad en los países donde viven las poblaciones más vulnerables y excluidas, también la campaña busca disminuir las barreras que impiden que las niñas reciban esta educación.  Plan considera que las niñas que reciben educación de calidad y apoyo para su desarrollo autónomo de sus familias y comunidades, son niñas que tienen poder para transformar sus propias vidas y las vidas de quienes las rodean.

En República Dominicana

La paridad entre mujeres y hombres en la educación media (educación secundaria/bachillerato) no parecería representar un desafío, pues la matrícula para dicho nivel se encuentra mucho más representada por las mujeres que por los hombres (53% vs 38%, PREAL EDUCA 2010) ; sin embargo esto no se traduce en el goce y disfrute de otros derechos que deberían devenir como resultado de la educación y las competencias adquiridas tales como: el acceso a empleo, a la participación social y política y al ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos. Evidencia de ello es que las mujeres entre 15 y 24 años invierten más años de escolaridad que los hombres de esta edad (10.1 años vs. 9.4 años), sin embargo, ellos tienen más empleo que las jóvenes (23.5% Vs 7.4%) (PREAL EDUCA, PLAN 2010).

 

El embarazo en la adolescencia representa una de las principales barreras si observamos que el 21% de las adolescentes dominicanas en edades de entre los 15 y 19 años ha estado embarazada al menos una vez y en algunas provincias del suroeste del país alcanza hasta el 30% y 37%; Cabe advertir que las adolescentes que residen en zonas rurales tienen mayor probabilidad de ser madres (1.45 veces más) que aquellas que viven en zonas urbanas, de igual forma las adolescentes que son madres son más propensas a tener un nivel educativo más bajo en comparación con sus pares que no son madres (ENDESA 2007).

 

El reporte del Estado Mundial de la Infancia hecho por UNICEF en 2011 devela que en la República Dominicana el 19% de las adolescentes entre 15 y 19 años está casada (unión). Otros estudios reportan que desde los hogares la presión hacia las jóvenes adolescentes para tener hijos es enorme y empieza desde los 14 años; madres, tías y amigas son las más insistentes y se considera que una mujer mayor de 30 “ya está vieja” para tener hijos (PLAN 2011).

 

La violencia de género es otro factor que limita la participación social de las niñas y adolescentes, pues 42% de las jóvenes (entre 15 y 19 años) de República Dominicana alguna vez unida, han sido controladas por su pareja respecto de su tiempo y su libertad de movimiento, así como la restricción en el desarrollo de sus redes sociales. Esto las va colocando en una situación de aislamiento social que limita significativamente sus posibilidades de ejercer un liderazgo social fuera del ámbito doméstico y de participar en proceso de toma de decisiones que afectan directamente sus intereses y los de su familia.

Un estudio de incidencia de abuso a niños, niñas y adolescentes en las fiscalías de la República Dominicana develó que en un periodo de seis meses, de los casos recibidos por abusos sexuales hacia menores de edad, 92% fueron contra niñas y adolescentes frente a un 8 % de niños y adolescentes hombres víctimas. En general la mayoría de las víctimas cursaban entre el quinto y el octavo grado de la educación básica (41%).

Sobre Plan

Plan es una organización sin fines de lucro, presente en más de 70 países, enfocada en el desarrollo comunitario centrado en la niñez, trabajando con niños, niñas, sus familias y sus comunidades-. En el 2012 alcanzó 174.2 millones de niños y niñas en 90,000 comunidades. En América Latina  trabaja en 12 países. Es una organización independiente sin afiliaciones religiosas, políticas o gubernamentales.

Algunos datos de interés:

  •          Un año adicional de educación secundaria aumenta ingresos potenciales de una niña de 15 a 25%.
  •          75 millones de niñas del mundo no están escolarizadas.
  •          A nivel mundial, a una de cada tres niñas se le niega una educación secundaria.  
  •          En América Latina y el Caribe, poco más de 104 millones de niñas en la región experimentan rezagos en sus oportunidades de desarrollo futuro por ser jóvenes y por ser mujeres, y pese a los avances en las últimas décadas en el acceso a la educación en los distintos niveles de enseñanza -la escuela sigue reproduciendo estereotipos de género a través de su currículum oculto y sus prácticas educativas, reduciendo sus opciones futuras-.
  •          150 millones y 73 millones de niñas menores de 18 años han sufrido violación u otras formas de violencia sexual a nivel mundial.
  •          La principal causa de muerte para las mujeres jóvenes de 15-19 en los países en desarrollo es el embarazo.
  •          Educación de calidad = transformación social.  Esto quiere decir que salen de la escuela, no solamente con la capacidad de leer y escribir, sino con habilidades para la vida que contribuyen a traer igualdad al hogar, al trabajo y a los procesos públicos de toma de decisiones desde el parlamento al consejo local o al comité de gestión escolar.  Esto quiere decir poder obtener un trabajo digno en igualdad de condiciones que los hombres–cosa que no ocurre en América Latina.
  •          Los hombres con educación  son menos propensos a ser violentos con sus parejas femeninas, y las mujeres con educación son mucho menos propensas a soportar la violencia o a creer que es parte del orden establecido.

 

Para mayor información puede contactar a:

Paloma Ruiz Ceballos
Encargada de Prensa y Medios
Plan República Dominicana
Ave. Abraham Lincoln No. 295
Edificio Caribalico, 5to. Piso
Santo Domingo, RD
www.planrd.org
Tel. (809) 535-0070 Ext. 232
Celular (829) 344-5138

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