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Presentando la nueva pareja a mis hijos

 

 

Este tema es muchas veces motivo de inquietud para los padres que deciden entablar una nueva relación amorosa con alguien; lo cierto es que el ideal para los hijos en un gran número de casos es que papa y mama estén juntos para siempre, lo cual muchas veces no puede ser posible, muchos padres sienten culpa a la hora de rehacer su vida con otra persona ya que es frecuente que no sea bien aceptada por sus hijos y esto genere una serie de problemáticas en la familia.

Muchos factores intervienen en el tipo de reacción que puedan tener nuestros hijos: desde la edad, la personalidad, el vínculo con nosotros y con el padre/madre que ya no vive en casa y el tiempo que teníamos sin pareja pero, todo redunda en la forma en la que transmitimos la información y en la estabilidad emocional con la que cuentan mis hijos, mientras más sanos sean emocionalmente más fácil será para ellos.

Aquí te dejo algunas pautas que te ayudaran a vivir el proceso:

ü  Hazlo cuando ya estés seguro/a de que es una relación seria con miras al compromiso, de lo contrario retrasa un poco más la decisión y evita que te vean en situaciones confusas (fotografías o visitas) sin antes haberles explicado, no permitas tampoco que lo haga un tercero, esa responsabilidad es solo tuya.

ü  Convérsalo también con tu pareja actual y busquen estar los dos de acuerdo en dar a conocer la relación a los hijos, explícale porque para ti es importante que lo sepan.

ü  Toma en cuenta la edad, como explique anteriormente este es un factor muy importante, con los más pequeños es bueno utilizar términos simples e información breve, contestar solo aquello que nos pregunten. Si se trata de adolescentes entonces es bueno tener una conversación lo más abierta y sincera posible y buscar que se sientan entendidos y tomados en cuenta.

ü  Prepáralos antes de: algo que se debe evitar a toda costa es que se dé un encuentro fortuito entre tus hijos y tú nueva pareja, lo ideal es organizar una salida, una visita y decirles la finalidad de la misma con antelación. Toma en cuenta lugares y momentos en los que todos se sientan bien.

ü  Hazle saber que tu rol como padre/ madre no va a cambiar: es importante para tus hijos saber que aunque van a compartirte con alguien más no te están perdiendo y tratar de que se altere lo menos posible su rutina de vida.

ü  Dales tiempo para asimilar a la nueva pareja: no le pidas que la adoren de la noche a la mañana, para los hijos a veces es difícil sobretodo si estuviste sin pareja durante mucho tiempo o si te separaste reciente del padre o la madre. No le exijas que sean simpáticos, que la abracen o la besen si no les nace, basta con que tengan un comportamiento adecuado y respeten, con el tiempo es posible que la relación entre tu pareja y tus hijos sea buena si no se lo impones.

ü  Evita que sientan que es un sustituto de su padre/madre, recuerda que ninguna persona sustituye a otra o bien que asuma roles que te corresponden a ti, decisiones importantes, correcciones etc... realmente esto es algo que se da con el tiempo, no de golpe.

ü  No te dejes manipular: este aspecto es importante a tomar en cuenta ya que los hijos pueden llegar a manipularnos con la culpa, obtención de cosas materiales e incluso chantajearnos  emocionalmente: “ si no lo dejas entonces ya no estarás siempre conmigo y me puedo enfermar”, sobre la base de lo hemos explicado es importante mantenernos firmes y tratar de que los hijos entiendan que también mereces ser feliz y darte una oportunidad sin descuidarlos a ellos, recuerda: al final si tu no estas feliz y pleno/a no podrás hacer feliz a tus hijos tampoco.

Lic. Zuleyma Rosario

Psicóloga Clínica,

Terapeuta Familiar

Terapia Boutique

809-533-5338

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El rol de la madrastra

 

Vivimos en una sociedad donde el concepto de familia es algo moldeable, donde no hay nada normal o correcto, solo sabemos que el ingrediente principal es el amor. En la actualidad el ser humano ha entendido la importancia de la felicidad y no posponerla y esa es muchas veces la razón de nuevas uniones y familias reconstituidas.

Inicialmente hay que aclarar que la relación de pareja es una cosa y el rol de padres es otra. En ambos deben de haber ciertas afinidades y objetivos claros, pero al momento de tener hijastros eso cambia y es algo que debe de hablarse claramente con la pareja. El primer, y más grande reto al ser madrastra es reconocer y aceptar que tu pareja siempre tendrá otra prioridad que no eres tú, si no sus hijos.

Muchas veces la mujer tiene esa fantasía de ser la otra madre para esos pequeños y los límites y roles se mezclan. Es muy importante marcar que el rol de papá no debe de faltar; papá es quien toma decisiones (aunque lo tomen en común ustedes).

Recuerda que para los niños, quien se está agregando a la ecuación eres tu; ya ellos quizás tenían sus dinámicas y relación establecidas y es de suma importancia que las cosas no cambien drásticamente cuando se sume la madrastra.

Se puede tener una relación saludable con los hijos de tu pareja pero es necesario que entiendas que esto conlleva tiempo, cuando ellos hayan ganado tu respeto entonces vendrá la aceptación y el cariño, pero hay que tener mucha paciencia, conocer tu rol y no presionarlos. Muchas veces una manifestación de afecto ellos pueden sentirlo como una invasión de su espacio personal o con su papá.

Diplomacia ante todo. Lo que algo debe estar claro desde el inicio es en los roles de cada quien. Si bien es claro que cuando están con papá tu eres importante, no eres su madre y ellos tienen eso claro, así que para evitar conflictos es necesario que se sepan los límites, tantos tuyos como de ellos hacia a ti.

 Y lo ideal es que haya una relación cordial con la madre biológica, nunca la critiques ni cuestiones sus decisiones o autoridad frente a los niños, recuerda que lo importante es el bienestar de ellos.

Diálogo, paciencia y sobre todo madurez y comprensión son algunas de las claves para que la relación con los hijos de tu pareja sea cada día mejor. Respeta el tiempo entre ellos, dale espacio para que compartan solos pero también involúcrate en sus intereses y creen tradiciones. Tal vez no seas la madre pero si eres un integrante importante en la familia.

 

Psicóloga clínica

Terapeuta familiar y de pareja

Terapia Boutique

Redes sociales: @schabebe

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Todo lo que hay que saber sobre la otitis de las piscinas

  • Publicado en Salud


Son tiempos de vacaciones, pero también de ciertas amenazas.

 

Las altas temperaturas han aparecido antes incluso que la llegada oficial del verano. Son tiempos de vacaciones, pero también de ciertas amenazas. Los oídos se exponen a agentes agresivos. Los baños, por ejemplo, aumentan la posibilidad de sufrir lesiones auditivas como la otitis. Otras prácticas como el surf, el windsurf o el submarinismo también pueden afectar a los oídos. La Fundación Oír es Clave quiere llamar la atención sobre la importancia de tomar precauciones con el objetivo de salvaguardar la salud auditiva.

El mayor problema del verano es la otitis externa difusa, también conocida como la otitis de las piscinas. Es una lesión que afecta por igual a niños que a mayores. Javier Cervera, Jefe de Servicio de Otorrinolaringología Pediátrica en Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid, colaborador de la fundación, explica cómo debemos actuar: «El mayor peligro es que el agua en la que se bañen esté infectada. Si el agua está limpia y el oído del niño está normal, el oído se puede mojar tranquilamente. No hay que tener pánico al agua. El problema sucede cuando al niño le pica el oído, se rasca y se causa pequeñas heridas. Si el agua está contaminada es cuando se puede producir la otitis externa».

Aclara el doctor Cervera cuáles son los síntomas: «Es un dolor muy intenso. Cuando se inflama el conducto auditivo externo, se produce un dolor que no se alivia prácticamente con nada. Si el oído está muy inflamado y el conducto auditivo externo se llega a cerrar podría producirse pérdida de audición. Esa es la diferencia existente entre la otitis media catarral aguda y la otitis externa. En la otitis externa, si el oído no se ha cerrado no hay pérdida de audición. En la otitis media sí hay pérdida de audición porque afecta al oído medio».

 

Cervera desmonta algunos tópicos sobre la otitis externa. Por ejemplo, «si el oído es completamente sano, que es lo habitual, el oído se puede mojar con total tranquilidad, incluso en aguas contaminadas». El problema viene cuando existe un eczema de la piel del conducto auditivo externo. El picor provoca que el paciente se rasque. Por ahí entran los gérmenes. Pero contrariamente a lo que se piensa, el tapón no es una solución: «Si existe eczema, lo que se tiene que hacer es tratarlo para que se cure. En todo caso, ponerse unos tapones de algodón con vaselina, material que no permite que entre el agua. Pero no hay que bucear. El mejor tapón no evita la entrada de agua si hay un aumento de presión durante la inmersión». Los niños con drenajes transtimpánicos se pueden bañar sin ningún tipo de problemas, pero con prevención: deben llevar tapón y una banda de neopreno alrededor de la cabeza.

¿Y cómo se trata la otitis de las piscinas? Lo primero es acudir al profesional. «El pediatra es quien en primera instancia explora y valora el oído y si debe derivarse al otorrino. El paciente no debe automedicarse. Ante un síntoma de dolor y de irritación del oído externo lo primero que debe hacerse es evitar seguir mojándose el oído», afirma el doctor Cervera. El tratamiento, prescrito por el especialista, se basa en gotas óticas, con antibiótico y corticoides.

Otro consejo más, este para los mayores. Si se va a practicar buceo de alta presión hay que chequearse. No debe practicarse con catarro. Hay que asegurarse que no se padece tubaritis, porque «si no está equilibrada presión de la trompa hay riesgo de accidente importante». Existen otras amenazas para la salud auditiva, como la exposición al ruido de conciertos, petardos y fuegos artificiales o el abuso en el volumen de los auriculares, especialmente entre los jóvenes.

DIEZ CONSEJOS PARA CUIDAR LOS OÍDOS EN VERANO

1. Prestar especial atención a la higiene de los oídos.

2. No utilizar bastoncillos ni introducir otros objetos para limpiar el conducto auditivo.

3. Evitar la humedad en el conducto auditivo.

4. No viajar en coche con las ventanillas bajadas.

5. Entrar lentamente en el agua.

6. No bañarse ni practicar submarinismo en caso de sospecha de otitis o cuando se tienen molestias en los oídos.

7. Limitar el tiempo de uso y el volumen de tus auriculares y dispositivos electrónicos.

8. Alejarse de las fuentes de ruidos intensos.

9. Colocarse protectores – tapones o moldes- si se está expuesto a ruidos fuertes.

10. Mascar chicle o un caramelo durante despegue y aterrizaje de los viajes en avión.

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