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Importancia de las rutinas para los niños

Importancia de las rutinas para los niños

 

Todos los niños necesitan tener rutinas. Mantenerlas y respetarlas es la mejor manera para que sientan seguridad. 

Como padres podemos observar los ciclos del organismo de los niños y aprovecharlos para establecer e implementar actividades que repetidas en forma consistente, permitirán establecer rutinas que sean fácilmente reconocidas y aceptadas por el niño.  Aún desde cuando están bebes, podemos empezar a implementar estas rutinas, como por ejemplo, que hay una hora para el baño, ya sea en el día o en la noche; de esta manera, aprenden a distinguir el día de la noche, igualmente estableciendo una hora para conciliar el sueño. Cuando son muy bebes duermen varias veces, solo despertando cuando el organismo requiere alimentarse, en la medida que van creciendo, y empiezan a incorporarse otras actividades, podemos ir estableciendo la rutina para dormir.

Al establecer las rutinas estamos dando estructura a los niños. El psicólogo Rudolf Driekurs resume él porqué debemos establecer rutinas en la vida de los hijos: “La rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa; les da fronteras y dimensiona su vida. Ningún niño se siente cómodo en una situación en la que no sabe qué esperar. La rutina le da sensación de seguridad”.

Los niños pequeños aprenden esas rutinas de sueño, comida, baño y salidas, sabiendo que esperar.

Para el sueño, los niños deben hacer las siestas en un lugar que no sea su camita, para que aprenda a reconocer cuando va a dormir de noche, que es en su cama o en su cuna. De la misma forma, aprende a distinguir el día de la noche.

Para la comida, estas deben darse siempre a las mismas horas y en el mismo lugar.

Para el baño, si es de noche, antes de dormir, sabrá que cuando su cuerpo hace contacto con el agua fresca o tibia, reconocerá que después viene el sueño.

Es a usted como padre o madre, a quien más beneficiará establecer las rutinas, porque le ayudará a organizar las actividades y de esta forma estará más relajad@ en cuanto a los cuidados de sus hijos.

Las rutinas deben ser sencillas y es posible enriquecerlas con rituales que le permitan interiorizar cada uno de los pasos. Pero cuidado, si estos son muy complicados o largos, el efecto de la rutina se puede perder.

También es vital que los padres sean constantes a la hora de implementar dichas rutinas. Además de lograr acuerdos para que todos los miembros de la familia realicen las rutinas de la misma manera. Todo esto hará que la vida familiar sea más armoniosa y que no haya tantas discusiones o desacuerdos en el proceso de crianza.

Lic. Luz Marina Cortazar

Psicologa Clinica – Terapeuta Familiar y de Pareja, MA.

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