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Niños desordenados. 10 consejos sencillos para volver al orden

Niños desordenados

A menudo nos encontramos con niños desordenados, suelen sacar sus juguetes, jugar con todo y dejar todo tirado. Pero ¿Por qué son desordenados?

Los niños tienen tendencia a explorar, manipular los objetos, tienen tendecia a sacar todos los juguetes y en la mayoria de los casos dejarlos sin recoger, es una mala costumbre la que adoptamos los padres y madres de recogerles los juguetes y volver al orden, de manera que ellos se lo encuentran de nuevo todo ordenado, no teniendo consciencia de lo que supone ser ordenados.

El orden, nos ofrece muchas ventajas, nos ahora tiempo, espacio y favorece la organización y la planificación.

¿Cómo podemos enseñar a un niño/a a ser ordenado?

Veamos 10 consejos para padres de niños desordenados

Enseñarles a los niños a ordenar. Es preciso orientar a los niños y enseñarles que el orden forma parte de nuestras vidas. Para ellos será necesario que les enseñemos la forma adecuada de ordenar.

Generando hábitos de orden. Otra de las sugerencias que se recomienda es que los niños se acostumbren a los hábitos de orden. Así se pueden establecer rutinas de trabajo en la que cada uno tenga una responsabilidad. Por ejemplo ordenar su cuarto, tender la cama todos los días, juntar el calzado y guardarlo en el armario, etc.

Dejar que ellos hagan su parte. Una vez establecida la rutina del orden es necesario que ellos la incorporen. Esto puede llevar algún tiempo dependiendo de cuán desordenados sean los niños y de la edad que ellos tengan. Sin embargo hay que ser pacientes pero no realices tú las tareas de ellos.

El castigo como parte de la rutina incumplida del orden. En caso que por alguna razón los niños no incorporen las rutinas del orden es necesario establecer un castigo. Ten en cuenta que el castigo debe ser de una medida justa. Es decir de nada servirá si castigamos al niño con algo que para él no tenga ninguna importancia. Es importante, en este punto, ser inflexible.

Establecer premios. Este punto se relaciona de forma inversa al punto anterior. Así como debemos establecer un castigo justo para los niños cuando son desordenados, también debemos premiarlos cuando hacen lo que les pedimos que hagan.

Ser pacientes. Ya hemos mencionado este punto un poco más arriba. De todos modos es necesario que seamos pacientes con ellos ya que, en la mayoría de los casos, el hábito se construirá con el tiempo y no lograremos nuestro objetivo en un corto tiempo.

Dar el ejemplo. Con frecuencia los niños desordenados imitan el desorden que observan a su alrededor. Es decir el desorden de sus propios padres. Si bien es cierto que a muchos adultos les cuesta en demasía el orden, en este caso (y si queremos transmitirle esta enseñanza a lo niños) debemos realizar pequeños pasos para llegar a ser adultos ordenados.

Paso a paso. No exigir grandes rutinas de orden en el hogar. Por el contrario será necesario ir construyendo dicha rutina poco a poco. Puedes comenzar con un cuarto de la casa (o un sector del cuarto) y enseñarle al niño la forma para que ese sector se mantenga en orden. Una vez logrado este pequeño paso estaremos en condiciones de dar un paso más hacia un sector más grande o hacia una tarea de orden más compleja para ellos.

El amor y la alegría. Creemos oportuno recordar que toda tarea que se le transmita a un niño debe ir acompañada de amor, respeto y buen trato hacia ellos. Así, cuando les pidamos que ordenen su cuarto o una parte de éste, será necesario que lo hagamos de la mejor forma y recordándoles lo que los amamos.

Cierta firmeza es necesario. Para finalizar con el punto anterior, es necesario que, además de transmitirles amor, también les transmitamos firmeza en nuestras acciones. No ceder frente a excusas y ser constantes en nuestra meta. De este modo ellos comprenderá la importancia de ser personas ordenadas.

Ser padres no es ninguna tarea sencilla o fácil de llevar a cabo. Sobre todo cuando nos tenemos un niño que tiene hábitos de desorden. Cuentanos y comenta ¿Qué te parecen estos consejos?, si los has llevado a la practica y si aportarias alguno más

¡¡Comenta, tu opinión es importante para todos!!

© 2016. Niños desordenados. Educapeques

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Niños desordenados, 10 consejos para padres

 

David Cortejoso

Psicólogo y enfermero

http://www.psicoglobalia.com/

Los padres muchas veces tenemos que armarnos de paciencia y repetir una indicación cientos o miles de veces hasta que conseguimos sus efectos. La educación ni es sencilla ni es rápida. Un claro ejemplo de estas cosas que solemos repetir a los niños es lo de ordenar, y que se convierte en un calvario cuando además el niño es desordenado o no le gusta recoger. ¿Qué hacer cuando tenemos niños desordenados?

Como tantas otras cosas, el recoger todo lo que dejan tirado, es un hábito y como tal hábito, se inculca a través de la repetición. Pero hay que darle su razonamiento al acto en cuestión, deben entender que no es un mero capricho de los padres, que el tener las cosas ordenadas trae una serie de beneficios:

-     Cuando los niños todavía son pequeños, el tener las cosas ordenadas les sirve de ayuda para orientarse y reconocer mejor los distintos espacios de la casa, dónde se juega, dónde se come…

-   Tener una casa ordenada y limpia, con nuestras cosas en su sitio, evita complicaciones como accidentes, enfermedades (ácaros…), pérdidas de objetos y demás.

-      Educar a un niño a ordenar las cosas, le va a suponer un beneficio incalculable para que en el futuro sea una persona ordenada a nivel material, a nivel social, a nivel sentimental, a nivel intelectual, a nivel laboral… Luego, aunque sea muy cansado, no conviene, por su futuro, darlo por perdido cuando estemos desesperados.

10 consejos para los padres

Veamos unos útiles consejos que ayudan a inculcar el hábito del orden en los niños desordenados.

1. Al principio es muy adecuado echarle una mano con la tarea, ponerse con él y enseñarle cómo recoger, dónde guardar cada cosa y cuándo se debe recoger, así le enseñamos y le inculcamos el hábito y la mecánica de dejar las cosas recogidas una vez utilizadas.

2. Lo mejor, como siempre os digo en la mayoría de los artículos, es predicar con el ejemplo. Nuestros hijos tienden a imitarnos, sobre todo los primeros años de vida, cuando precisamente mejor se puede adquirir este hábito de recoger.

 3. Si es muy pequeño y no sabe cómo recoger, habrá que ponérselo sencillo, comprad una cesta grade o caja o similar donde pueda ir echando los juguetes, no pretendáis que guarde un juego en su caja perfectamente colocado. Cada cosa a su edad y acorde a su nivel de madurez.

4. El momento de recoger no tiene que ser un castigo ni un suplicio, se puede convertir en algo divertido para la familia, haciendo juegos mientras se recoge o cantando canciones.

5. Hay que enseñarlos desde jóvenes que las cosas hay que cuidarlas, y que recogerlas para no pisarlas, romperlas y demás contribuye a su conservación. Hay que enseñarlos a cuidar de las pertenencias.

6. Un buen truco es poner la tarea de recoger justo antes de otra tarea que le guste o agrade. De esta forma, cuanto más tarde en recoger más tardará en hacer lo que le gusta. Así le enseñamos a ser responsable de sus propios actos, a ver que tienen consecuencias y que además respetamos sus decisiones.

7. Cuando se niegue que podemos hacer: NADA. La extinción es una de las mejores técnicas para corregir una conducta inadecuada. Solo se debe tener en cuenta la edad del peque. Si ya tiene cierta edad, si ya sabe lo que debe hacer y cuáles son las razones de hacerlo y aun así no quiere, ignoramos su conducta y esperamos pacientemente a que comprenda que no le queda otra opción. Ignorarle significa no prestarle atención, seguir haciendo vuestras cosas hasta que se decida a hacerlo. Y sí, por desgracia si se niega y se pone rebelde, las primeras veces podemos estar esperando hasta más de una hora. Ejercitad vuestra paciencia, y sed más listos que él, ganadle la partida y aguantad. Pueden ser varios días pero luego se acostumbra y lo hace. Si os doblega, sabrá que puede hacerlo en muchas otras cuestiones. A lo mejor es preferible que uno o dos días duerma una hora menos, si esto nos ayuda a conseguirlo. No es cuestión de que esto sea una pelea, todo con tranquilidad, sin gritos ni subidas de tono, se trata de EDUCAR, y nadie nos dijo que esto fuera sencillo. Hay que ser constante y coherente para que funcione.

 8. Hay que ser realistas en función de su edad, no se puede exigir que un niño de 3 años recoja como recogería un adulto.

9. Si queremos que recojan es muy complicado conseguirlo cuando nuestros hijos tienen cada uno 358 juguetes, 4 consolas, 2 tv con DVD en su cuarto… No es conveniente ni adecuado para su educación que tengan miles de cosas, ya que así no aprenden a valorarlas ni a cuidarlas. Y si se rompen o pierden al no tenerles organizadas, seguramente les va a dar igual, porque saben que van a reemplazarlas por unas nuevas; esto no es adecuado.

10. Tener un orden físico ayuda a los más pequeños, pero también debe haber un orden en el tiempo. Así saben que después de la merienda pueden jugar, después de jugar hay que ordenar, luego a cenar… esto les ayuda a predecir lo que va a pasar a continuación. Esto les ayuda a tener seguridad, estabilidad y mejora de su autoestima. A esto es a lo que se le llama rutinas.

El enseñar a recoger, ayuda a establecer límites, rutinas y normas que no solo ayuda a los niños, sino que ayuda a toda la dinámica de la familia.

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