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Aprendiendo a delegar

Aprendiendo a delegar

 

Heidy Camilo H. M.A.

Terapeuta sexual y de pareja

Especialista en violencia intrafamiliar

Centro Vida y Familia Ana Simó

 

“Estoy agotada” “no puedo más” “necesito vacaciones hasta de mis hijos” “hace años que no sé lo que es tiempo para mi” “no puedo dejar de preocuparme y ocuparme de mis hijos” “si yo no me ocupo de ellos, ¿quién lo hará?”

Es común escuchar estas y otras expresiones en las madres, la constante preocupación sobre los hijos, la casa, la pareja y el sentimiento de culpa y frustración que en muchas ocasiones experimentan por la creencia de que no están cumpliendo adecuadamente su rol.

Algunas mujeres viven su maternidad con cierto “sabor de lo salvaje”  durante su embarazo,  lactancia de los hijos y el milagro del cambio que en ellas se opera cuando crían a un hijo o cuidan una relación amorosa con el mismo esmero con que se cuida un jardín.

Pero por qué se da este cambio de ser una mujer “salvaje” en la soltería y al ser madres se trasforman en lobas celosas e hiperprotectoras y se olvidan de ser mujer?

La teoría de género hace construcciones acerca de la feminidad a partir de la anatomía del cuerpo femenino, refiriéndose a que luz de una mujer no se encuentra detrás de sus ojos  ni en su corazón sino en sus ovarios donde están depositadas todas las semillas de la vida.

Hasta la mujer más reprimida tiene una vida oculta con pensamientos y sentimientos secretos; lujuriosos y salvajes, es decir, naturales. Hasta la mujer más cautiva conserva en lo profundo de su alma el lugar de su esencia, pues sabe instintivamente que si no hace cambios en su vida morirá “la mujer salvaje“que habita dentro de ella.

Para reconectar con la feminidad es necesario aprender a delegar, sin sentir culpa o remordimiento por tomar tiempo de calidad y cantidad para hacer las cosas que se disfrutan.

Para la mujer es de vital importancia encontrar el camino para lo que Jung llamaba “la obligación moral” de vivir y manifestar todo lo que la hace única y especial en todas las áreas de su ser.

No es posible sobrevivir fragmentada, buscar apoyo y confiar en ese apoyo para tener tiempo y espacio para invitarse a tomar un café, salir con amigas y hablar de proyectos, ideas, chistes y hasta de cosas no trascendentales o simplemente tomar un largo y relajante baño, liberando así tensión del día a día, es lo que hará que la mujer retome el camino hacia su esencia.

Leer un buen libro, cultivar relaciones de amistad, retomar la espiritualidad, regalarse cosas sin ningún motivo, salidas con la pareja, tener temas de conversación que no sea solo de los hijos, todo esto y más acerca a la mujer a esa integración del yo.

Modificado por última vez enMiércoles, 08 Junio 2016 15:42
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