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Impacto Psicológico del Cáncer de Mama

Impacto Psicológico del Cáncer de Mama


 

 

Una de cada tres mujeres a lo largo de su vida será diagnosticada con cáncer de mama y en República Dominicana la incidencia, de acuerdo con el Instituto Oncológico Dr. Heriberto Pieter, es alrededor de 545 mujeres anualmente.

Recibir un diagnóstico de cáncer de mama puede ser uno de los momentos más angustiantes que pueda experimentar una mujer, dado que a menudo este llega como una sorpresa desoladora.
La angustia generalmente continua incluso después de haber superado el impacto inicial del diagnóstico. Podrá escuchar en su interior frases como  “¿Esta seguro?”, “No puede ser”, “Pero soy muy joven”, “En mi familia no hay historial de cáncer” o “¿Y ahora?”. Esta es una etapa por las que todas pasan y donde es el tiempo y la realidad que se va presentando, quienes obligan a ir aceptando la noticia. Una emoción que aparecerá en diferentes intensidades, pero siempre estará presente, es el enojo, empezará a cuestionar si la situación es justa o no y recordará los últimos eventos médicos, tratando de entender en que momento “nació” este cáncer en el interior de su cuerpo. Instantáneamente el miedo entrará en acción, porque se presenta ante nosotros una situación desconocida, donde no tenemos el control absoluto (al cual estamos acostumbrados) y el futuro es cuestionable. Aparecerán preguntas como “¿Me voy a morir?” “¿Cómo le cuento a mi familia?” “¿Que pasará con mis hijos si muero?” “¿De dónde voy a sacar el dinero para el tratamiento?”. Todas estas preguntas son propias del miedo, de la situación, y solo el tiempo y el transcurrir de los días servirán para irlas respondiendo.

Es importante mencionar que no todos los casos de cáncer de mama son iguales, se diferencian por las células que le dieron origen, y su ubicación dentro del seno, sin embargo una de las diferencias más importantes que se debe detectar a tiempo, es el estadio en el que se encuentra, es decir, describir su tamaño y si existen o no células cancerosas en los ganglios linfáticos y otros sitios del cuerpo. A medida que las mujeres comienzan lo que con frecuencia es un largo proceso de tratamiento y que es diferente en cada mujer con la enfermedad (radioterapia, quimioterapia, tratamientos hormonales o cirugía), puesto que este dependerá del avance de la enfermedad, pueden enfrentarse a nuevos problemas. Por ejemplo, pueden hallar confusión en sus relaciones personales, dejan de hacer cosas que son buenas para sí misma, pueden sentirse realmente cansadas todo el tiempo y estar muy preocupadas con respecto a los síntomas, al tratamiento y  a la muerte. Factores como estos contribuyen  al estrés crónico, ansiedad y depresión.

Pedir ayuda a redes de apoyo es importante, el miedo y estrés pueden hacerte tender al aislamiento, que no está mal si lo que buscas en realidad es un espacio donde puedas acomodar tus emociones, pero si el aislamiento que presentas lo que hace es agudizar los momentos de tristeza, hablar de tus emociones es una buena recomendación. Tras un diagnóstico de cáncer, es un momento en el que se busca compresión y afecto, y pedirlo es importante para el bienestar emocional, ya sea con amigos, familiares, grupos terapéuticos o una terapia individual. Recuerde que en esta lucha no está sola.

Por Odile González-Nina
Psicóloga | Especialidad en Psicooncología & Duelo

Terapeuta en Alas Formación y Apoyo

Tel. 809.385.0308

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