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Dejar espacio para que papá ejerza su rol

Dejar espacio para que papá ejerza su rol

 

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Que nuestra pareja sea un papá involucrado, presente en la crianza de sus hijos y disponible para ellos; es su decisión personal pero cuyo éxito radica en gran medida del espacio que le dejemos para cumplir su rol.  Con frecuencia y sin darnos cuenta, las mujeres saboteamos este camino menospreciando su abordaje a la relación filial y creando entre papá e hijos una distancia que con el tiempo se vuelve difícil de acercar.  Si mamá piensa y le hace saber, que nunca lo hará como ella y que no confía en él como proveedor de seguridad y afecto para sus hijos, será difícil lograr una paternidad presente.  Por el contrario, si mamá reconoce el valor de su presencia, estará abonando el terreno para una relación única y especial.

Creencias que no ayudan

Cuando mamá viene de un hogar en el que papá fue una figura periférica que se limitaba a proveer recursos materiales pero que estaba ausente de los procesos emocionales y afectivos de sus hijos, probablemente eso mismo esperará del padre de sus hijos.  Inconscientemente ella verá en su pareja a un hombre que cumple su rol siendo sostén económico de la familia pero cuando ese hombre se convierta en padre y ella espere que se involucre pero lo critique como hubiera hecho su madre, estará imponiendo fuerzas contradictorias que no dejarán el camino libre para que papá realmente pueda hacerse presente. 

“Él me ayuda mucho con los niños”

Con frecuencia nos oímos repitiendo esta frase que analizada a profundidad, devela  nuestra expectativa del rol paternal. Sinceramente, no esperamos un papá involucrado sino uno que de vez en cuando y como si fuera un esfuerzo, “ayude” a criar a sus hijos.  Pues un padre presente y disponible no está “ayudando” a mamá, está cumpliendo su rol parental como le corresponde.

Con esta nueva visión, podemos entonces tomar medidas y hacer estas correcciones semánticas que parecen sencillas pero que conllevan a un cambio radical de actitud frente a las tareas de papá.  La idea tampoco es ahora convertirnos en exigentes y demandantes sino de propiciar el encuentro entre estos dos seres que se necesitan el uno al otro.

Cómo papá puede involucrarse

Desde que nacemos como familia, mamá y bebé constituyen una díada natural que ambos reclaman y que debe respetarse.  En esta delicada etapa de los primeros meses, papá es necesario como contención emocional para mamá, para poner límites a las visitas, proporcionarle el espacio para sustentar al bebé que la necesita para sobrevivir y los momentos para descansar y reponerse.  Papá también puede coordinar actividades logísticas como que no falte comida en casa o dedicarse más a los demás hijos si ya existen.  Por supuesto también cuidará el sustento económico y será cada día que pasa, una figura más significativa para el bebé acercándose, dándole calor, arrullándolo y proveyendo contacto físico amoroso cuando mamá necesite relevo.  La presencia de papá es insustituible y con el tiempo se hará más importante y necesaria.

A medida que el bebé crezca, se irán abriendo espacios de complicidad con papá que mamá respetará y propiciará pues ella entiende que nadie lo hará como ella pero nadie lo hará como él.  Ambos son únicos y necesarios en la vida del nuevo ser.

Papá se siente desplazado

Si esta sensación se presenta, es bueno que papá reconozca que necesita trabajar individualmente sus expectativas respecto a la pareja y los hijos. Aunque haya llegado a la paternidad deseando tener un hijo, puede que ahora se encuentre con esta sensación de pérdida o abandono que necesita ser atendida.  Sólo contactando con nuestras carencias podremos avanzar hacia una paternidad empoderada, presente y amorosa.

Mamá apoya a papá

Mamá, te invitamos a considerar algunas iniciativas para que padre e hijos tejan una relación cercana y especial:

  • Fomenta planes entre ellos sin tu presencia y confía en que papá lo hará maravillosamente pues se trata de sus hijos.
  • Comunícale lo feliz que estás de conocerlo en su rol de padre y de que tus hijos lo tengan en sus vidas.
  • A medida que los niños crezcan, establezcan responsabilidades para cada uno.  Por ejemplo, mamá se encarga de las actividades de la tarde y papá organiza paseos de fin de semana.
  • No lo compares con tu papá, hermanos u otros padres.  Este es el que escogiste y sabrá cuidar a sus hijos como ellos merecen.
  • Celebra la presencia de papá en la vida de todos.  Así tus hijos aprenderán de ti a amarlo con sus debilidades y fortalezas.
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