Menu

WEB-Ninos_grandes.png

De escuela en escuela

De escuela en escuela
Orlando Jerez
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Santo Domingo

A menudo se escucha a alguna persona decir que los mejores años de su vida fueron los que pasó en la escuela. Ahí transcurrió gran parte de su vida con momentos y recuerdos gratos que la marcaron de alguna manera.

 

Todos reconocen en la escuela un espacio donde el niño desarrolla sus habilidades, asume responsabilidades, crea verdaderos amigos y existe una relación estrecha, por lo regular, entre los estudiantes y profesores. Pero ¿qué pasa cuando el niño o niña vive en una constante inestabilidad escolar?

 

La inestabilidad escolar se define como la falta de estabilidad que percibe el niño cada vez que es cambiado de un centro educativo.

 

Jackson Almonte, psicólogo clínico con experiencia en magisterio, es profesor del colegio Luis Muñoz Rivera y explica: “Si hay una inestabilidad escolar es porque hay una inestabilidad familiar, y es muy probable que esa inconsistencia en los padres provoque en lo adelante y de manera directa en ese estudiante un desequilibrio escolar que se manifieste en su rendimiento académico, y está científicamente comprobado”.

 

Edad
Son múltiples las razones por las que los padres cambian a sus hijos de escuelas o colegios. Está la situación económica familiar, el mudarse de una localidad a otra, irse a vivir al extranjero, lo que trae como consecuencia el cambio de los niños de su centro educativo, y en algunas ocasiones hasta de país.

 

Identifica el rendimiento académico y la disciplina como las dos causas principales por las que los niños son constantemente cambiados a otras entidades educativas en el país.

 

El experto explica que estos cambios pueden influir en que los niños se vean inestables dependiendo de la edad y grado de madurez que posea el pequeño. Mientras menos edad tiene el niño menos traumático es el proceso de adaptación, ya que sabe manejar con facilidad los cambios y le es más fácil interactuar con sus nuevos amigos y profesores.

 

En comparación, al niño de más edad, que es lo suficientemente maduro, le provoca angustia el saber que lo están sacando de un espacio donde se sentía cómodo, con amistades establecidas. Esto le causa mucho miedo a perder a los amigos obtenidos en ese centro educativo, desarrolla carga emocional, ansiedad y temor al rechazo en el otro centro educativo al que irá.

 

Rendimiento
Con relación al éxito escolar, existen diferencias entre un niño que está cambiando constantemente de escuela y uno que estudió toda su vida en un mismo centro. El psicólogo explica que la diferencia entre ambos niños radica en el seguimiento que den ambos padres al desarrollo estudiantil de sus hijos, estando pendientes de cómo el niño maneja los cambios que se producen en él y aunque sea nuevo en el recinto escolar va a responder rápidamente y alcanzará el éxito escolar, sin importar que haya sido cambiado anualmente de escuela, a diferencia del segundo que estuvo en un mismo centro y nunca recibió el apoyo y el seguimiento de sus padres; por ende, su rendimiento escolar será menor que el primero.

 

En otros niños, el rendimiento académico puede verse afectado debido al proceso de readaptación, que incluye hacer nuevos amigos y conocer el método e ideales con los que trabaja la institución.

 

Almonte también destaca que no todo es negativo porque si al niño se le abren las puertas y es aceptado e interactúa desde un inicio con sus compañeros, puede alcanzar el éxito escolar.

 

Para los padres el tener que cambiar a un hijo de escuela o colegio también provoca angustia y ansiedad, porque tienen que buscar un centro de confianza.

 

LAS RECOMENDACIONES DEL PSICÓLOGO
- El cambio puede ser positivo si se busca un centro que responda a las necesidades, requerimientos o condiciones individuales del niño. Ejemplo: si el niño tiene problemas con las relaciones interpersonales, es tímido, es muy probable que le convenga un centro educativo que no sea muy grande y reconocido.

- Si el niño presenta mucha hiperactividad, necesita de un centro donde participe en muchas actividades extracurriculares, como sociales, deportivas o artísticas. Por eso los cambios pueden ser positivos si responden a su necesidad.

- Si no hay una identificación con el centro escolar, el niño va a sentir que está en un infierno y bajo esas condiciones no habrá éxito escolar.

- Si presenta déficit de atención, necesita un centro donde se haga más énfasis en los contenidos académicos.

- Hay que explicarle cada vez que sea cambiado de centro el proceso de adaptación y las causas concretas o el porqué del cambio.

- El niño arranca por sí solo, si tiene disposición y apertura al cambio y no tiene ninguna resistencia a lo nuevo.

Fuente: Listín Diario

Modificado por última vez enLunes, 20 Agosto 2012 19:01
Más en esta categoría: El colegio ¿Cuál elegir? »
volver arriba

or Cancelar