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El trabajo no es cosa de niños

El trabajo no es cosa de niños

Parece arcaico hablar de la esclavitud en el presente siglo, sin embargo es la realidad que viven niños y niñas como Manuel o Silvia que cada día se levantan para dirigirse a una de las esquinas de nuestro país a pedir o a vender alguna que otra chuchería a los choferes y transeúntes de la entrada de Manoguayabo, enfrentándose al activo transito que no pausa ni por un momento su acelerado ir y venir, así como al despiadado sol que sólo da tregua los días de lluvia, los que resultan peores, por que generan menos ganancias, además de que a veces terminan resfriados y así deben trabajar los demás días en jornadas largas, que no dejan tiempo ni para la escuela, ni para jugar como los demás niños.

 

Se estima que hay 400 millones de niños esclavos (menores de 14 años) en todo el mundo, de los cuales 165 millones tienen menos de 5 años, la que resulta una cifra alarmante que no tiene nada que envidiar a la que dicta que en República Dominicana hay más de 436 mil niños, niñas y adolescentes entre los 5 y 17 años de edad que trabajan (OTI 2009). Algunos enviados por sus propios padres, otros son alquilados para recrear escenas junto a pedigüeños haciéndose pasar por hijos o nietos enfermos o sanos que acompañan al abuelo “ciego” o “invalido” y otros son regalados la mayoría niñas, a familias que luego los ponen a hacer tareas sin remuneración alguna colocándolas como un blanco fácil para sufrir violaciones y abusos físicos y verbales, sin olvidar los que en zonas rurales y en menores casos urbanas cargan productos en mercados y en sembradíos, lo que afecta su condición física y emocional, ya que le roba el tiempo para recrease y ser lo que son niños y niñas.

 

La Doctora Dilia Leticia Jorge Mera nos comparte, Como bien dice la OIT “No todo el trabajo efectuado por niños debe ser clasificado como trabajo infantil que deba ser seleccionado para su eliminación. La participación de niños, niñas o adolescentes en un trabajo que no afecta su salud y desarrollo personal o interfiere con su educación es considerado por lo general como algo positivo. Esto incluye actividades tales como ayudar a sus padres en la casa, asistir en un negocio familiar o ganarse dinero para gastos personales fuera de las horas de escuela y durante las vacaciones escolares. Estas clases de actividades contribuyen al desarrollo de los niños y al bienestar de sus familias; les hace obtener habilidades y experiencia, y ayudan a prepararlos para ser miembros productivos de la sociedad durante su vida adulta.”

Pero desde que se cruza esa línea, es decir, cuando ese trabajo comienza a interferir con las actividades normales de un niño/a, se convierte entonces en trabajo infantil.

Este, indica la profesional del Derecho, se presenta cuando un niño o niña está sometido a un régimen autoritario, obligado a hacer tareas o labores por cierto número de horas, bajo condiciones extremas y privado entonces de su educación, recreación, etc.

A esto también le llamamos peores formas del trabajo infantil, según lo describe el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo.

El artículo 3 de dicho Convenio, que fue ratificado por nuestro país, describe “las peores formas de trabajo infantil”:

“a) Todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y el tráfico de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados;

b) La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas;

c) La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la realización de actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes, tal como se definen en los tratados internacionales pertinentes, y

d) El trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños.”

Entonces es cualquier tipo de trabajo realizado por un niñ@, que por las características que tiene o envuelve ese trabajo, pone en peligro su desarrollo físico, mental, moral, social y pone en peligro su educación.

Hay ciertos indicios que pueden hacernos pensar que un niño/a está siendo sometido al trabajo infantil, por ejemplo, si deja de asistir a la escuela, si no hace sus deberes, si se duerme en el aula, o tiene problemas de salud atípicas o no comunes para los niños de su edad, dolor de espalda, cansancio, en fin, es verdad que todos esos síntomas no son exclusivos de los niños que están sometidos al trabajo infantil, pero sí pueden considerarse como tales, destacó la abogada Jorge Mera.

Factores que propician el Trabajo Infantil

El desempleo y la pobreza principalmente en la población femenina se han mantenido en unos niveles muy altos. Este hecho junto a la irresponsabilidad paterna y la ignorancia determinan que una gran proporción de niños y niñas realicen actividades económicas, las que sus padres mayormente consideran asegurarán un futuro a sus hijos, los que podrán accesar a la educación que no le pueden aportar, sin embargo estos no saben que en muchos casos sus pequeños son maltratados y sometidos a peligros, además de que muchas veces ni siquiera son inscritos en la escuela y si lo hacen no le comprar los útiles necesarios, ni le dejan el tiempo para hacer las tareas.

Lo que coloca al jovencito en un estado de desesperanza y tristeza, ya que extraña a sus padres, en los casos en que los mandas a casas de terceros, además de que sienten inseguridad y falta de amor por las vejaciones a las que son sometidos con consentimiento de sus progenitores, quienes deberían procurar su bienestar.

La Licenciada Dilia Leticia añade además, que la Sociedad tiene responsabilidad en estos casos, pero no exclusiva, pues necesita también de un Estado comprometido con la problemática y de instituciones gubernamentales que den continuidad a las políticas públicas y programas que se han llevado a cabo.

A través de la OIT/IPEC se han organizado muchas campañas para erradicar el trabajo infantil en el campo, en la ciudad y también el tema de la explotación sexual comercial de niñ@s que es la peor forma de trabajo infantil. La OIT/IPEC, al igual que UNICEF, ha realizado estas campañas en coordinación con CONANI y el Ministerio de Trabajo, así como con el apoyo de instituciones no gubernamentales e incluso con apoyo del sector privado.

Sin embargo, son campañas costosas que requieren de mucha inversión y lamentablemente no duran mucho tiempo. Por lo menos, esa ha sido mi experiencia, confiesa la Licenciada.

Así mismo, continua “existe un proyecto de Prevención y Eliminación de las peores formas del Trabajo Infantil Domestico en América Central y República Dominicana, auspiciado por el programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

Aparte de estas medidas legislativas que ayudan a prevenir y sancionar el trabajo infantil, y un sistema también de justicia que sancione verdaderamente a los que utilizan a los niñ@s en esos trabajos, pues es importante también desde las mismas familias y desde la sociedad. Hay que actuar desde todos los ámbitos para erradicar este mal, coordinando acciones entre el Estado y la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales que, entre otros aspectos, concienticen a las familias sobre el trabajo infantil y el daño que produce en sus hijos/as someterlos a rutinas laborales que afecten su desarrollo”.

Es importante recordar también que en nuestro país celebramos cada 12 de junio el Día Internacional Contra el Trabajo Infantil, además de conmemorar el Día Mundial Contra la Esclavitud Infantil el 16 de abril buscando concientizar y erradicar este mal, que para muchos permanece silente e incluso inexistente, sin embargo como ciudadanos debemos estar alertas ante este tipo de vicio social que afecta a millares de niños de nuestro país y del mundo, siendo entes responsables capaces de denunciar y concientizar al respecto y en busca de soluciones de forma que podamos heredar un mejor país a nuestros hijos.

Modificado por última vez enLunes, 20 Agosto 2012 19:26
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